La semana pasada, el alumnado de 1.º de ESO tuvo la oportunidad de presentar ante sus compañeros y compañeras las maquetas de células que habían elaborado durante las sesiones previas de la asignatura de Biología y Geología. Esta actividad, además de resultar muy motivadora para ellos, ha servido como cierre práctico del bloque dedicado al estudio de la célula eucariota.


A través de este proyecto, los estudiantes han trabajado de manera activa el conocimiento de las células animales y vegetales, comprendiendo no solo sus diferencias, sino también la función que desempeñan cada una de sus estructuras y orgánulos. Mediante el uso de materiales variados —plastilina, cartón, goma EVA, pinturas, elementos reciclados…— han conseguido representar de forma clara y muy visual componentes como el núcleo, las mitocondrias, los ribosomas, la membrana plasmática o los cloroplastos, entre muchos otros.


El momento de la presentación permitió que cada grupo explicara el proceso de construcción, justificara los materiales elegidos y describiera la función de cada parte de la célula, fomentando así la expresión oral, la capacidad de síntesis y el aprendizaje entre iguales. Además, pudieron comparar los distintos modelos, valorar el trabajo de sus compañeros y resolver dudas que surgieron durante la exposición.


Actividades como esta ayudan a que el alumnado comprenda la ciencia de forma más cercana y significativa, desarrollando su creatividad, el trabajo colaborativo y la curiosidad por el mundo microscópico que nos rodea.