Hoy, en el IESO Belerma, hemos celebrado el Día de la Paz y la No Violencia con una actividad muy especial: la creación de un muro de convivencia.
Durante las horas de tutoría, nuestro alumnado dedicó tiempo a diseñar los “ladrillos” que formarían el muro, plasmando en ellos palabras y compromisos para fomentar el respeto, la convivencia positiva y un buen ambiente dentro del centro. Cada ladrillo es un reflejo del esfuerzo y la intención de construir un espacio en el que todos se sientan valorados y escuchados.
Esta actividad da continuidad al trabajo iniciado la semana pasada en tutoría, donde a través de prácticas restaurativas se reflexionó sobre la importancia de convivir de manera positiva, resolver conflictos con diálogo y reforzar los lazos de colaboración entre compañeros.
Con esta iniciativa, seguimos avanzando en la construcción de una comunidad educativa basada en la paz, la comunicación y el respeto, donde cada voz cuenta y cada acción contribuye a un entorno más armonioso.
El muro de convivencia no solo es un símbolo: es un recordatorio constante de que juntos podemos crear un instituto más respetuoso y solidario.

